Soy Kim y te cuento yo misma cómo mi primo me penetró por primera vez. A los once años en una habitación a solas me arrancó dolorosamente mi virginidad.
A base forzar el culito de Susana, logré desvirgarla frente a mi prima. Ambas gozaban de oírse gritar como perrita en celo la una a la otra. Tenía verga para ambas ese día.
Mi primita tenía la conchita recién desvirgada hacia unos días, y me moría de ganas por volver a penetrarla por segunda vez a sus once añitos. Terminaría dándole hasta por el culito a la zorrita.
Da inicio un fin de semana de sexo duro con mi primita Kim. Cogemos como amantes en la sala de mi casa hasta saciarnos la calentura. Terminamos encamados en la cama de Kim, teniendo sexo hasta terminar rendidos.
Así le rompí el culito a mi primita menor a los pocos días de haberla desvirgado. Entre gritos y pataleos de la niña, mi verga se internó en su virgen culito. Mi princesita Kim terminaría volviéndose una ninfómana.