Da inicio un fin de semana de sexo duro con mi primita Kim. Cogemos como amantes en la sala de mi casa hasta saciarnos la calentura. Terminamos encamados en la cama de Kim, teniendo sexo hasta terminar rendidos.
Así le rompí el culito a mi primita menor a los pocos días de haberla desvirgado. Entre gritos y pataleos de la niña, mi verga se internó en su virgen culito. Mi princesita Kim terminaría volviéndose una ninfómana.